Tras la 1ª Guerra Mundial, regresa a Alemania, donde se declara curandero y profesor de gimnasia. Además, como boxeador semiprofesional, abre una escuela de boxeo en Alemania, pero debido a su falta de obediencia, es expulsado de por vida del boxeo. En esta etapa patenta su primer aparato de Pilates, el “footcorrector”.